Leyenda de Centros Endémicos y Refugios Paleoecológicos de
Floresta Venezolanos
Boletín de Entomología Venezolana ...............4 de Diciembre de 1984

La fauna de lepidópteros tropicales de Venezuela es todavía poco conocida, a pesar de las excelentes contribuciones publicadas por Forbes, Lichy, Beebe, Negishi,Holzinger, Masters y otros como resultado de sus propias colectas o de material depositado en colecciones del exterior.

Con la oportunidad cada vez más creciente en los últimos años para exploraciones sistemáticas de regiónes cálidas poco habitadas del país, se han ido descubriendo nuevas subfaunas tropicales ocupando centros de evolución y endemismo, no sospechadas ni visitadas por los exploradores que dedicaron más esfuerzo a los supuestos "mundos perdidos" de los tepuyes con resultados interesantes, pero principalmente en los grupos subtropicales y templados. En base a esta nueva información y utilizando principalmente los Ithominae y Heliconiini (Nymphalidae), fue formulado un mapa de Centros de Endemismo de subespecies tropicales, (Brown y Ab´Saber, 1979) posiblemente correspondientes a regiones relativamente estables de bosque tropical (Brown Sheppard y Turner, 1974; Brown, 1979), que supuestamente ayudaron, durante los ciclos climáticos del Pleistoceno, la diferenciación de especies en razas o semiespecies. Los datos disponibles indican la existencia de por lo menos ocho centros de endemismo y nueve "refugios" paleoecológicos de florestas en Venezuela (Brown, 1979), de los cuales apenas uno de ellos (el bosque húmedo de la Cordillera de la Costa entre Puerto Cabello y El Guapo incluyendo los Parques Nacionales Henri Pittier, Morrocoy, el Avila y Guatopo) es bastante bien conocido en su fauna de lepidópteros. Los otros han sido tan poco colectados que nuevas subespecies procedentes de todos ellos fueron descritas mientras se preparaba este trabajo (Holzinger y Holzinger,1971, 1973; Turner, 1967; Brown, 1976; Brown y Benson, 1975,1977; Lichy, 1970). Otras son descritas más adelante y aún más deben aparecer en los próximos años con la progresiva apertura de vías de acceso a la áreas de endemismo, que denominamos: (Ver mapa Centros de Endemismo )

CATATUMBO ( piedemonte de la Sierra de Perijá hasta San Juan de Colón y el páramo Tamá)

APURE (Táchira a Barinas, alto Río Apure)

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SUCRE ( selvas húmedas de la Península de Paria hasta Turimiquire )

IMATACA ( Sierra de Imataca y Altiplanicie de Nuria, al Sur del Delta del Orinoco, hasta la Sierra de Lema y el Alto Caura)

VENTUARI (Rio Ventuari hasta San Fernando de Atabapo, Cerro Duida, el Río Guainía y Samariapo)

PANTEPUI ( Región de Santa Elena y Monte Roraima hasta el Alto Caroní, Caura y Mavaca)

IMERÍ ( Región del Cerro Neblina)

Todavía se encuentran, en las fronteras del país algunas subespecies representativas de otros cinco centros de endemismo, que están localizados en países vecinos: Manaus-Guiana (extremo este de Bolivar), Roraima (extremo alto del Orinoco), Santa Marta (extremo oeste del Zulia), Nechí (extremo suroeste de Táchira), y Napo (extremo oeste del Amazonas). Todas estas regiones merecen mucho más estudio; muchas formas nuevas ya se tienen para describir procedentes de ellas y otras, poco conocidas podrían encontrarse en abundancia en lugares aún no colectados dentro de estos centros de endemismo.

Steyermark (1976, 1982) publicó un análisis de endemismo y evolución en plantas, cuyas sugerencias sobre unidades de conservación han sido, en gran parte, seguidas por el Ministerio del Ambiente y delos Recursos Naturales Renovables, en planear y ubicar los nuevos parques y reservas del país. Los datos sobre mariposas concuerdan muy bien con las áreas sugeridas por Steyermark, y sirven para reforzar el valor de su trabajo en planificación de conservación de los bosques húmedos tropicales del país.

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