Artesanía

ARTESANÍA INDÍGENA.

"Las artesanías son actividades, destrezas o técnicas empíricas, practicadas tradicionalmente por el pueblo, mediante las cuales con intención o elementos artísticos, se crean o producen objetos destinados a cumplir una función utilitaria cualquiera, o bien se las adorna o decora con el mismo o distinto material realizando una labor manual individualmente o en grupos reducidos, por lo común familiares e infundiendo en los caracteres o estilos típicos, generalmente concordes con los predominantes en la cultura tradicional de la comunidad".

Los diferentes tipos de artesanía indígena se manifiestan  como verdaderas obras de arte. Las formas ancestrales tradicionales no se han perdido y se han venido manteniendo vivas entre estos pueblos. Entre los tipos de artesanía indígena u objetos etnográficos se encuentran; la cestería o tejidos duros, los tejidos blandos (chinchorros, hamacas, bolsos, bandas porta-bebé, vestidos y guayucos) y sus telares, la alfarería o cerámica, las tallas en madera, los adornos corporales, los instrumentos de caza y pesca, los instrumentos musicales, etc.

En cuanto a cestería se refiere, es el tipo de artesanía que presenta mayor variedad. Todas las etnias  las elaboran. Estas son hechas en diferentes formas, tamaños y colores. Su manufactura es a base de hojas de diferentes tipos de palmas: moriche, cumare, seje, cucurito, chiquichique, etc.

Toda decoración tiene su significado, relacionada con la vida de los usuarios, su sacralidad, su mitología. El simbolismo se extiende hacia mapas de la vivienda insertada en su medio ambiente.

Con respecto a la cerámica , es de gran antigüedad. En las regiones de Manapiare (Corobal), Atabapo (Nericagua), en islas del río Orinoco, en el Bajo Orinoco (Barrancas y Saladero), en Culebra, muy cerca de Puerto Ayacucho y en otros lugares, se han encontrado yacimientos arqueológicos de esta manifestación artística que data de épocas prehispánicas.

En cuanto a la decoración de las cerámicas, estas están muy ligadas a la simbología de la organización social y mitología de la etnia que las realizó.

Otra expresión artesanal indígena  son los instrumentos musicales tradicionales de los cuales podemos encontrar más de 100 tipos.

Estos son muy característicos dentro de todas las etnias . Son utilizados en sus ceremonias religiosas de curación y en celebraciones varias.

Otra manifestación artesanal son los adornos corporales. Entre estos encontramos las pintaderas. Estas son realizadas en un trozo de madera circular o rectangular talladas con diferentes diseño de acuerdo a su futura utilización y función. Estas son impregnadas por el lado tallado del sello con pinturas provenientes del onoto y la caraña. Son luego aplicadas en el cuerpo.

Las tallas de madera es otra expresión artesanía que podemos encontrar en el Amazonas. Entre estos tenemos bancos (hechos en forma de animal), enceres domésticos, objetos rituales, bongos y curiaras, canaletes, pilones, etc.

Artesanía Wayuú

Bolsos o Mochilas: cargaderas o bolsos elaboradas en hilos colombianos con motivos variados alusivos a la vida de la comunidad. Se pueden preestablecer en los pedidos los motivos.

Chinchorros o Hamacas Wayúu: Las hamacas o chinchorros Wayúu son camas colgantes donde el Wayúu descansa, duerme, conversa, atiende visitas, trabaja en los tejidos, procrea y trae hijos al mundo. Las hamacas son hechas con tejidos compactos y los chinchorros con tejidos sueltos. Elaborados totalmente a mano. Las piezas que lo componen son: El Cuerpo Central, la Cabuyera, el Asa o Agarradera y el fleco. La Cabuyera, va atada a la cabecera, tiene gran colorido y es rica en dibujos. Se teje en telares de horqueta y exige mucho tiempo de trabajo. Todos los modelos expuestos en nuestro catalogo son completamente originales.

Sombreros: Sombreros de hoja de palma, elaborados por los hombres Wayúu. Apropiados para jornadas de intenso sol.

Mantas: Preciosas mantas usadas por las mujeres en el día a día. Prácticas para muchas ocaciones. Variados motivos.

Guaireñas o Alpargatas: El calzado hecho para resistir ingentes jornadas en la arena. Modelos masculinos y femeninos.

Los Tejidos y su importancia

El kanas es la maxima expresión del tejido wuayúu, es un arte muy antiguo, probablemente originado en la alta guajira, consiste en un tejido de hermosisímas y estilízadas figuras geométricas, que representan elementos del medio natural que rodea la vida cotidiana del wuayúu. Entre más complejas sean las figuras, mayor valor adquiere la pieza y mayoe es el prestigio que se alcanza, se teje en telar de horqueta.Cada kanas tiene un nonbre y significado.

El chinchorro y la hamaca, son los tejidos fundamentales de la cultura wuayúu. Son las camas colgantes donde descansa el wuayúu, aunque el chinchorro y la hamaca tienen una misma función textilmente tienen marcadas diferencias, el primero es elástico y de tejido suelto y el segundo es pesado y compacto, es de un tejido paleteado.

Las hamacas y chinchorros se elaboran manualmente.una vez terminado el cuerpo central, las otras piezas se tejen por separado: la cabuyera,el asa o agarradera, y el fleco. La cabuyera va atada ala cabecera, el fleco es una franja larga y angosta que cuelga de los orillos laterales del cuerpo de chinchorro.

El shei es una manta funeraria en la que envuelven y entierran alos difuntos. su forma es rectangular mas o menos pesada, tiene gran colorido y es rica en dibujos de kanas.

Si´ira, es la faja larga y angosta que hace parte del guayuco masculino.

Mantalaju, es la faja que va sobre el pellón y se ata ala silla de montar y ala cincha.

Atula, es una compleja tecnica de trenzado de hilos, que demanda mucha destreza y concentración.

La mochila, susu o lo que camina con uno, nunca falta en la indumentaria wayúu, se teje en crochet o ganchillo, con la fibra del maguey y el algodón. Existe varias clases de mochila: Susuchon, que lleva el nombre colgado de la faja, una a cada lado del guayuco.

Susu, de diario la mochila de tamaño mediano que el wayúu lleva a todos lados Ainacajatu, una mochila grande donde la mujer lleva el chinchorro, la ropa y otra cosa necesaria para los viajes.

Kapatera, la mochila grande del hombre, es una especie de tubo cilindrico,con dos bocas ycordones de cierre que se utilizan tambien de colgaderas.

Kattowi, una mochila de malla muy resistente y de multiples usos, para transportar ollas, mucuras llenas de agua.

El tejido para el pueblo wuayúu es más que una práctica cultural y herencia de sus ancestros. Para el wayúu es una forma de concebir y expresar la vida tal como la sienten y la desean. Un arte pensado y gozado. la observación de sus innumerables tejidos les permite leer el espiritu que guia au acción y pensamiento.


Artesanía de los Indígenas del Estado Amazonas

La alfarería

Son muy pocos los indígenas que conservan la tradición alfarera, como por ejemplo los Yanomami, que hasta hace muy poco fabricaban algunas vasijas, tal es el caso de la tradicional “hapoca”, que es una olla sencilla en forma de campana sin ningún tipo de decoración, asas o patas que utilizaban para cocinar, Eran los hombres quienes la fabricaban con arcilla blanca utilizando el método del enrollado y alisado y quemándolas en piras de fuego abierto.

Textilería

Las indias mientras están en meditación como ausentes, ante un vasto mundo de juncos, lianas y raíces, con muy pocos instrumentos, son capaces de crear cordones y mecates tal es el caso de las indígenas de Río Negro que utilizan el chiquichique Leopoldina piassaba; cordones de adorno corporal , usados para atar a la cintura, brazos, pantorrillas, piernas y glúteos; incluso todavía hoy, se confeccionan los llamados “cinturones amazónicos” como el “wao” de los Yanomami, con el que atan el pene a un cordel de hilos de algodón que rodea la cintura.

Entre las pocas prendas de uso que todavía se tejen en Amazonas están los guayucos hechos con hilos de algodón, que varían de tamaño y forma de acuerdo al grupo étnico, como la “ramopotima”, guayuco femenino Yanomami cuya parte posterior es un haz de cabos de algodón que forma un arco sobre los glúteos, y la anterior hecha con una serie de hilos que caen como flecos sobre el pubis.

Los Ye’kuana tejen una especie de delantal que utilizan las jóvenes en el rito de paso de la infancia a la adolescencia, llamado “muwaaju”, éste presenta una interesante adaptación de materiales no autóctonos como la mostacilla, tejida en un telar en forma de arco, el cual se construye con dos trozos de bejuco grueso atados fuertemente por los extremos, para que el lado arqueado pueda mantener la tensión necesaria que requiere una urdimbre en cuya trama se insertan las pequeñas cuentas de vidrio, de colores azul, blanco y rojo, principalmente. El telar y huso también lo utilizan las Ye’kuanas en el tejido de las bandas de algodón que usan las mujeres indígenas para cargar a los niños mientras realizan sus actividades cotidianas.

En cuanto a los chinchorros, enser colgante de origen indígena diseñado para el sueño, el descanso, el amor y la muerte. Los Yanomami los hacen rudimentarios con un haz descortezado del bejuco mamure Hetoropsis spruceana. Los Guahibos trabajan con la fibra de la palma de cumare.

Cestería

Además de preceder a la alfarería, es anterior a todo trabajo de cuerdas y telar. De acuerdo con cada cultura, las técnicas de tejido se adecúan directamente al tipo y característica del material con que se cuenta. Algunos grupos tienden a preferir ciertos procedimientos sobre otros, lo cual agrega un sentido de pertenencia étnica a cada objeto; tal es el caso de las cestas de chiquichique tejido en espiral, característica de los Kurripaco del Río Negro; o las de bejuco mamure trenzado de los Ye´kuana y Yanomami, tan diferentes entre sí a pesar de usar similares técnicas y materiales. Entre los Ye´kuana cabe señalar la excelencia del tejido de los “wuwa” comercial, hecha por las mujeres a partir de una cesta tradicional de carga, a la que han incorporado elementos decorativos de carácter simbólico.

En nuestros indígenas, la variedad de cestas utilitarias es inmensa, así tenemos por ejemplo: esteras, sopladores, petacas, nasas, cedazos o manares, guapas, catumares, sebucanes, mapires y guaturas. Aunque sus formas se relacionan con el uso, no podemos decir que lo utilitario contradiga sus cualidades estéticas.

Cestería Yanomami

Los Yanomami tejen cestas de carga y platos con bejuco mamure o masimasi, descortezado y dividido en finas tiras, la principal cesta de carga Yanomami es la guatura o wii, tejida generalmente por las mujeres para transportar diversos productos agrícolas. El tejido del wii suele ser muy tupido y se realiza con la técnica del trenzado. El cuerpo de esta cesta se refuerza internamente con una serie de aros de mamure, para dar a su estructura una mayor consistencia. El wii tiene además, una serie de asas alrededor de la circunferencia del borde superior y dos asas en la parte inferior.

El mapire es también una cesta de carga de forma cilíndrica y tamaño variable, generalmente fabricada por los hombres con mamure descortezado, moriche y platanillo, en tejido cruzado.

Las guapas o xotokehe: son grandes cestas utilizadas como platos para colocar frutas, pescado, carne y otros alimentos. Al igual que los cedazos funerarios, estas cestas se tejen con las misma fibra, técnica y diseño decorativos del wii.

Los xohema o shulema: sopladores para avivar el fuego, ventilar y espantar insectos.

Al terminar de tejer, las cestas se pintan con onoto y adquieren así un color rojizo, al secar, las superficies son decoradas con dibujos geométricos de carácter simbólico tales como círculos, puntos, líneas ondulantes, entrecruzadas o rectas, hechos con carbón.

Cestería Kurripaco

Se distingue porque utiliza la fibra del chiquichique que constituye uno de los materiales de mayor resistencia al agua, por lo que es reconocida mundialmente para la fabricación de mecates para anclaje de barcos de gran calado e instrumentos de limpieza de alta durabilidad, como cepillos y escobas industriales. Empleando esta fibra vegetal, los Kurripaco tejen sebucanes o tinulipe, manares o dupitsi, guapas o wayára, cestas cilíndricas de base plana o búdaka, cestas cilíndricas de carga o mucutú y sopladores o kuipedda.

Madera

En los húmedos territorios del Amazonas cuya sobreabundancia vegetal desborda de misterio los poblados, encontramos talladores indios. De acuerdo con sus costumbres, ningún objeto fabricado está destinado a perdurar, pues la naturaleza regala las materias y todo lo que se va desgastando con el tiempo y el uso, se descarta o adquiere una nueva utilidad. Por esto conocemos poco de los antiguos objetos artesanales tan solo hemos visto los canaletes áparo o arú tallados por los extintos Baré, de ellos se decía que estaban hechos por los terribles hombres-sapo. Según el mito, a mediados del mes de julio, aprovechando que la selva se cubre con una densa capa neblinosa, salían de sus escondites unas criaturas mitad hombre, mitad sapo, que remontaban el río en rápidas curiaras, asaltando y exterminando con sus canaletes en forma de lanza a todos cuantos encontraban a su paso.

En casi todos los poblados indígenas se usa la madera para la fabricación de objetos necesarios para la sobrevivencia, tales como cerbatanas, arcos, flechas, dardos y carcaxes, por señalar sólo unos pocos, elaborados con maderas provenientes de las más variadas especies de palmas o con el tallo leñoso de las cañas y el bambú.

Hay comunidades que se distinguen por el tipo y calidad de sus objetos. Tal es el caso de los Ye´kuana, pueblo de navegantes y constructores de curiaras y canaletes, en cuyo territorio y particularmente en las inmediaciones de los bosques de galería de los ríos Caura, Padamo y Erebato, abundan árboles gigantescos, necesarios para la fabricación de estas embarcaciones hechas con un sólo tronco. Para construirlas vacían su interior hasta obtener la forma oval característica, la superficie exterior se desbasta con hachas y machetes de metal, hasta que el casco queda liso y de un grosor uniforme. La curiara se ensancha poco a poco, con la ayuda del fuego en un proceso lento y minucioso, se van quemando pequeños tramos; a medida que el fuego avanza abriendo los espacios, se insertan travesaños para evitar que la madera se encoja al enfriarse, inmediatamente se colocan las tablas que servirán de asiento. Luego de calafateada con una resina vegetal, llamada peramán, la curiara estará lista para la navegación. Sus canaletes o remos, generalmente de forma acorazonada, se tallan en maderas duras y se decoran con diseños geométricos, pintados en rojo y negro. Cuando las curiaras son desechadas como embarcaciones, se colocan sobre dos horquetas y se usan para conservar la pulpa de la yuca recién rallada, lavar ropa o almacenar bebidas fermentadas que consumen en fiestas y ceremonias sagradas.

Entre los muchos objetos del ajuar doméstico indígena asociados al procesamiento de la yuca amarga, están los singulares ralladores, los cuales fueron un producto de gran distribución comercial, principalmente entre las comunidades indígenas de los Ye´kuanas, Kurripaco y Baniva. La minuciosa técnica de su fabricación se inicia con la preparación de una madera plana o cóncava; en ella solían incrustar minúsculas y agudas astillas de piedra que fijaban a la tabla con peramán, actualmente los “dientes de piedra se han ido sustituyendo por diminutos triángulos metálicos confeccionados con la hojalata proveniente de contenedores de aceite o latas de cerveza desechados. Este cambio ha hecho desaparecer la antigua disposición geométrica de las piedras con las que creaban diseños de peculiar sutileza.

Los bancos tallados en madera fueron para algunas culturas indígenas un signo de rango y sabiduría. Se los consideraba, a la par de las maracas y los bastones sonajeros, como una de las herramientas más importantes del poder shamánico. Fabricados como asiento jerárquico en la conmemoración de eventos religiosos, eran luego destruidos junto a otros objetos que conformaban el ajuar ceremonial. Solían tener formas cóncavas y ovaladas representando a veces animales de la fauna sagrada. Al convertirse en objetos comerciales, los bancos ceremoniales han ido perdiendo su carácter religioso, es así como los Ye´kuana, Piaroa y Piapoco, han organizado talleres de fabricación de bancos destinados a la venta, la pérdida del sentido original ha permitido el cambio de las formas, dimensiones y motivos decorativos tradicionales. Igual suerte han corrido las antiguas armas sagradas y los bastones sonajeros tallados en madera, que distinguían el rango de su portador, marcando el paso de las danzas rituales, los cuales han sido absorbidos por el comercio artesanal de “souvenirs”.

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